Aplicar el desarrollo personal en la empresa: cómo implementarlo y sus beneficios

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Competencias como las habilidades directivas y saber desenvolverse con las nuevas tecnologías de la información son cada vez más importantes.

El mundo laboral y empresarial se ve cada vez más sujeto a las innovaciones tecnológicas y de capacitación de los empleados. Ante un panorama en el que las tecnologías y las formas de comunicación están en constante evolución, renovar y actualizar estos conocimientos es una necesidad para la supervivencia de las empresas, pero también para el desarrollo personal de los trabajadores.

La formación online de los empleados y cargos directivos es un ingrediente clave que debe servir para su crecimiento personal. Este se traduce en un incremento de la eficiencia de la compañía. A continuación se presentan los puntos clave y su desarrollo para llevarlo a cabo obteniendo los mejores resultados.

Presente y futuro de la actividad empresarial y el mercado laboral

Es un tópico porque es una realidad. En los últimos años, tanto las empresas como las personas han presenciado una vertiginosa evolución de la tecnología y de los conocimientos. Nunca antes la velocidad a la que se presentaban los cambios había sido tan alta.

Es importante para el desarrollo personal actualizar los conocimientos relacionados con estos cambios. Contar con la información que habilita para desempeñarse ante las novedades proporciona mayor seguridad y satisfacción.

Los avances, sobre todo, en las tecnologías de la información y las comunicaciones, han traído consigo importantes cambios en la logística y, con ella, en los sistemas de producción.

En la actualidad, el desempeño de las tareas conlleva una necesaria actualización de las habilidades de los trabajadores y de la forma de comunicarse dentro de la estructura de la compañía. Saber desenvolverse en este nuevo panorama es indispensable para garantizar el correcto funcionamiento del engranaje empresarial. Para ello, los trabajadores han de verse a sí mismos capaces de afrontar los nuevos retos.

Seguridad, satisfacción, bienestar y rendimiento

Los cambios anteriormente expuestos presentan un riesgo que hay que afrontar, pero que afortunadamente es salvable.

Todo cambio conlleva un vacío de conocimiento que hay que rellenar. Hacerlo, proporciona la seguridad necesaria para desempeñar un trabajo sin miedo a equivocarse. Esta seguridad se traduce en una tranquilidad que proporciona satisfacción, y esta conduce al bienestar de los empleados.

Las repercusiones de adquirir los conocimientos necesarios para el correcto desarrollo del trabajo se combinan para aumentar el rendimiento. El trabajador no solo cuenta con las aptitudes necesarias para desempeñar hábilmente el trabajo, sino que este se realiza con la seguridad que proporciona conocer el terreno en el que se mueve.

Formación empresarial

Desafortunadamente, un aspecto en demasiadas ocasiones descuidado es el de la formación en el seno de la empresa. Según datos de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae), solamente el 21 % de las empresas incorpora planes formativos como bonificación para los trabajadores, mientras que son el 71 % de estos los que creen necesario mejorar sus capacidades mediante formación laboral. Este contraste revela la necesidad de invertir mayores esfuerzos en formación para promover el desarrollo personal de los empleados.

El Plan de formación

El objetivo principal del plan de formación es aumentar la competitividad de la compañía mediante la actualización de las competencias de los empleados.

En su estructura debe contemplar varios puntos, que servirán para asegurar su eficacia.

• Detectar necesidades: Un análisis DAFO servirá para detectar aquellos puntos en los que más se necesita aumentar las capacidades de los empleados. Para su elaboración, hay que prestar especial atención a las sugerencias de los propios trabajadores.

• Marcar objetivos: El siguiente paso es definir correctamente los objetivos que se espera cubrir con la formación. En la medida de lo posible, estos objetivos deben poder ser medidos con posterioridad para monitorizar los resultados.

• Priorizar: Una vez detectadas las necesidades y marcados los objetivos, hay que dibujar un mapa de prioridades para establecer qué habilidades y conocimientos son los más importantes. Serán aquellos en los que habrá que focalizar la formación.

• Acciones: Con toda esta información, ya se podrán definir las acciones formativas. En este punto hay que concretar los medios que se emplearán, el calendario, el presupuesto, y notificarlo a los trabajadores y directivos para sincronizar de manera óptima el trabajo con los planes formativos.

Formación online

Más allá de la velocidad y la eficiencia que han traído consigo los avances tecnológicos en materia de comunicación, uno de los puntos fuertes es la posibilidad de realizar un amplio abanico de tareas de forma remota, reduciendo notablemente los costes económicos y de tiempo de los desplazamientos.

Además de las ventajas que proporciona poder realizar la mayor parte de tareas administrativas a distancia, actualmente es perfectamente posible potenciar las habilidades directivas y cualquier otro tipo de formación empresarial, a través de medios telemáticos que permitan el desarrollo personal.

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