¿Cómo gestionar el estrés en el teletrabajo?

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El teletrabajo, pese a todas sus bondades, también es una fuente de estrés. ¿Cómo se puede aprender a sobrellevarlo?

La pandemia del coronavirus ha supuesto un duro reto para diferentes negocios, el cual es posible superar gracias al teletrabajo. No pocos negocios se benefician de esta fórmula, la cual facilita la conciliación, la productividad y la reducción de gastos. Pero, por desgracia, también trae consigo un cierto estrés que debemos aprender a sobrellevar.

El teletrabajo representa una solución idónea para enfrentarse al coronavirus. La pandemia obliga a mantener distancia, evitar las grandes aglomeraciones y otras medidas de seguridad que impiden el trabajo con normalidad. Pese a que no todos los sectores de la economía pueden aprovecharlo, está siendo una solución muy extendida. Sin embargo, al igual que el trabajo convencional, este también puede generar estrés.

¿Por qué se padece estrés?

Muchos creen que el trabajo a distancia es la solución a la mayoría de problemas que su actividad laboral les genera. Al fin y al cabo, parece bastante razonable que, estando sentados en la comodidad del hogar, mantener una actitud responsable va a resultar más agradable. Si bien es cierto que trae numerosos beneficios, es necesario identificar qué puede causar estrés al trabajador.

En primer lugar, pasar de la oficina al hogar es, por sí mismo, una fuente de tensiones. Se va de un lugar donde se está acostumbrado a trabajar, que se tiene controlado y ajustado a las necesidades, a otro que quizás no funcione tan bien, al menos al principio. Esto causa no pocos temores y recelos al principio, incluso hay quien llega a encontrarse en shock. Por esto hay que actuar con calma y de forma organizada desde el primer momento.

Además, el primer mes será uno de los más estresantes. Hay que organizarse, hablar con quienes viven en la unidad familiar ante la nueva situación y compaginar el trabajo con algunas labores. Las distracciones son también fuente de estrés, ya que ralentizan la productividad y se pueden acumular horas perdidas.

Junto a esto, coordinarse con los compañeros de trabajo puede resultar dificultoso. Hay que aprender a manejar diversas herramientas, garantizar que la conexión sea la adecuada y mantener una buena organización de los ficheros. De buenas a primeras, estas tareas pueden llegar a intimidar y generar un aumento del estrés, ya que parecen inabarcables. Sin embargo, se pueden sobrellevar cuando se sabe cómo.

Consejos para reducir el estrés del trabajo en casa

Una de las claves para reducir el estrés es confeccionar un horario de trabajo. Quizás no parezca algo tan importante, pero ayudará a regular el día a día. Este debe resultar lo más realista posible, que permita llevar a cabo las tareas de forma holgada y que también garantice un poco de tiempo con la familia o para el descanso.

Esto contribuirá a construir una rutina de trabajo. Así, el trabajador sabrá a qué hora empieza y a qué hora acaba. Además, se pueden establecer diferentes descansos para aligerar la carga. Poco a poco, las personas se acostumbran y son capaces de trabajar más, pero sin estresarse tanto como en los primeros compases.

Otro aspecto a tener en cuenta es dividir la carga de trabajo. Si desde la empresa permiten la organización de forma autónoma, es indispensable fragmentar las diferentes tareas para que sean más sencillas de terminar. De esta forma, el trabajador no se satura rápidamente y un proyecto inabarcable a simple vista se hace mucho más manejable y agradable de realizar.

Para potenciar toda esta labor, es recomendable establecer objetivos. Son de gran ayuda para mantener la eficiencia cada día y para fragmentar los proyectos. Sin embargo, conviene definirlos de forma realista. Apuntar demasiado alto solo conduce al agobio y al estrés, lo cual se está intentando manejar.

Con todos estos consejos no habrá mayores problemas para organizarse bien y dejar atrás el estrés. No obstante, hay que procurar diseñar jornadas de trabajo flexibles. No se está en una oficina, un lugar donde un vecino no vendrá a pedir ayuda o en el que los hijos nunca llaman la atención del profesional. En consecuencia, no queda más remedio que adaptarse a los imprevistos que puedan llegar a surgir y lograr que estos afecten lo mínimo posible al rendimiento.

Asimismo, conviene armarse de paciencia, en especial durante las primeras semanas. El periodo de adaptación es el más complicado, pues tanto el trabajador como la familia y la empresa tienen que pasar por él. Así, la paciencia y la comprensión son de utilidad para integrar poco a poco esta nueva circunstancia.

En definitiva, el teletrabajo es una buena solución contra la pandemia, ya que reduce a la mínima expresión el contacto personal. Utilizando los consejos de esta entrada, no existirán grandes problemas para controlar el estrés. Sin embargo, será necesario armarse de paciencia durante las primeras semanas.

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