Las técnicas de visual thinking o pensamiento visual se aplican para la formación y exposición colaborativa de pensamientos o ideas. Este concepto incide en la comunicación por una representación simbólica y gráfica de un aspecto de la realidad. Con esta metodología se facilita la síntesis, formación y transmisión de modelos de relaciones entre conceptos, objetos o personas.

El pensamiento tiene tres planos fundamentales, el primero es el simbólico. La generación de conceptos a partir de los hechos, fenómenos y manifestaciones recogidos del mundo sensible es espontánea. Sin embargo, al mismo tiempo está influida por los conocimientos previos, la cultura y la experiencia que de ese contenido se tenga.

Después, las operaciones que podemos realizar con las manos se trasladan a establecer una organización abstracta entre estos conceptos. Por último, el lenguaje les da la forma definitiva y se acumulan en contenidos que de forma genérica denominamos cultura.

Estos métodos reconocen la generación de nuevas ideas como un proceso en el que pueden participar equipos de personas. Se busca la adecuación de un espacio visual y simbólico a una descripción objetiva, así como a un planteamiento de una cuestión relevante para la organización.

Lo importante es delimitar en sus elementos esenciales una cuestión que se pretende analizar. El concepto de visual es muy importante aquí, pues sugiere que se le da una representación a algo que estaba oculto. También, a veces, hace concreto un material conceptual que era demasiado abstracto o poco definido por el lenguaje.

Buenas prácticas en consultoría de recursos humanos

Las herramientas para consultoría de recursos humanos deben atender a múltiples frentes. Uno de ellos es enfrentarse a problemas que deben ser analizados de forma colectiva con aportaciones basadas en las experiencias de cada trabajador. Saber expresar de forma sintética este flujo de información es, sin duda, un valor apreciado por las empresas.

También hay que destacar que, como se recoge en el dicho popular, el tiempo es oro. Cualquier técnica que acelere la llegada de resultados es siempre bienvenida a un equipo de trabajo. La expresión visual de ideas requiere de un cierto entrenamiento para que estos métodos sean realmente innovadores y productivos.

La creatividad a la hora de encontrar soluciones a problemas planteados es una capacidad que merece ser potenciada y estimulada. Para motivar e involucrar a la organización en una mejora continua sirve como un magnífico elemento transformador.

Las empresas suelen acumular mucho conocimiento que deriva de la cantidad de acciones que a diario se emprenden para atender las tareas encomendadas por la dirección. Este conocimiento a veces está fragmentado en varios individuos del personal de una empresa y es poco accesible por otros miembros del mismo equipo.

Las reuniones periódicas para encauzar el volumen de trabajo se benefician de dominar estas técnicas al hacer más efectivas las comunicaciones. Un esquema simbólico y visual de una cuestión facilita centrar la atención en el foco esencial de un asunto. Asimismo se ahorran minutos por aislar las cuestiones accidentales o puntuales que no juegan ningún papel significativo en el tema tratado.

Las ventajas de aplicar visual thinking en las organizaciones

La complejidad de las organizaciones hace inevitable en numerosas ocasiones que se establezcan procedimientos protocolizados para resolución de problemas. Son como la representación de un algoritmo. Se da una incidencia y sobre ella irán apareciendo indicadores circunstanciales que orientarán al trabajador para acertar con una salida satisfactoria.

Los manuales de cómo hacer suelen incluir infografías que representan de forma muy plástica y simplificada un procedimiento a seguir. Estos diagramas de flujo de procesos para enfrentarse a incidencias pueden nacer de la aplicación de las técnicas de visual thinking.

Con este ejemplo presente, podemos repasar las ventajas para las empresas que representa la competencia de sus trabajadores en esta metodología. Resumiendo un poco, destacan los siguientes:

  1. Favorecen la generación de conocimiento. La simbiosis entre datos y experiencias, si se materializa con lenguaje, sirve para muchas más personas.
  2. Dinamizan la circulación de la información. La transmisión visual es la más efectiva, rápida y potente.
  1. 3. Estimulan el pensamiento crítico y la toma autónoma de decisiones. El valor de una decisión se suele corresponder con la profundidad de los criterios empleados.
  1. Promueven la participación y la motivación de cada miembro de una organización. Un viaje con mapa siempre deja más tiempo para compartir al conocer los accidentes geográficos, rutas y senderos.
  1. Refuerzan la formación de equipos competentes por una clarificación sistemática en asuntos cruciales para la empresa. La calidad de un equipo humano se puede medir por la amplitud de la información que comparten.

En definitiva, al hablar de visual thinking hay una referencia a una parte sustancial del funcionamiento de la mente para resolver problemas. El sentido de la vista es muy rápido en procesar información. Si ante una cuestión dada se han dejado solo sus elementos esenciales las relaciones bien establecidas entre ellos son conocimiento. Si deseas más información puedes ponerte en contacto con nosotros para concretar el valor de estas técnicas aplicadas a tu equipo.

 

 

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