El outsourcing es una alternativa para aquellas empresas que desean contar con personal flexible, adaptado a sus necesidades y rebajando costes para, así, ganar en competitividad. No obstante, desde la gerencia se puede hacer más para aumentar la productividad de estos trabajadores, aunque a veces no se repare en ello. Hay una serie de técnicas que permiten rentabilizar mejor la inversión que se realiza y que a las compañías les interesa conocer.

 

Cómo aumentar la productividad de los empleados subcontratados

Un primer aspecto que desde la empresa hay que tener claro es qué se espera de los trabajadores subcontratados, tanto en horario como en productividad y cumplimiento de las funciones. Aún hay compañías que, si bien tienen muy claro este punto para su plantilla, lo olvidan cuando se trata de contar con trabajadores externos.

 

Es bueno que desde la dirección de la empresa se tenga claro que, aunque la subcontratación dependa de un tercero, se pueden hacer cosas, y muchas, para aumentar la productividad global y particular de los trabajadores. Al final, de lo que se trata es de saber cuál es el procedimiento adecuado para conseguir esos objetivos y, en este caso, lo principal es mantener un cierto orden.

 

Seguir, pues, unas pautas para aumentar la productividad de un empleado subcontratado es fundamental porque no deja de depender de nosotros y de ser la imagen de la compañía. Al final, desentenderse de cómo conseguir que rindan más porque hemos externalizado el servicio sería una insensatez y, en una economía global como la de hoy, una forma de desperdiciar recursos.

 

  1. Implementar una política de contratación clara

La contratación es un punto fundamental por lo que tiene que ver con gestión de expectativas y con la motivación del personal. Por esta razón, es conveniente exponer desde un principio cuál es la política de contratación que se va a llevar a cabo, enumerando si se va a utilizar un contrato formativo o cualquier otra modalidad. Se trata de que no se genere una falta de motivación en el personal por no saber exactamente a dónde puede llegar.

 

Los contratos formativos pueden ser una alternativa interesante porque permiten reciclar los conocimientos del personal sin que pierdan el know how que ya tienen porque conocen los procedimientos de la compañía. Este es el motivo por el que, cada vez más, las empresas los utilizan.

 

De todas formas, lo principal es que haya una claridad a la hora de comunicar esta cuestión porque la gestión del capital humano está íntimamente relacionada con las expectativas que se tienen.

 

  1. Mantener un feedback constante con los directores de equipo

Para conseguir que se cumplan las funciones con excelencia, es imprescindible mantener un feedback frecuente con los directores de equipo de la división subcontratada. Solo así se puede saber qué se necesita en un determinado momento y cómo anticiparse a determinadas necesidades y exigencias del mercado. El día a día de la empresa no se puede explicar sin los servicios subcontratados y, por lo tanto, no deberíamos soslayarlos.

 

La comunicación es fundamental en todos los departamentos de la empresa y con el director del equipo de la empresa subcontratada debería ser igual. La idea principal es no renunciar a estos aspectos de control cotidiano de la empresa.

 

  1. Proveer al equipo de todo lo necesario

Aunque lo normal en un servicio externalizado es que sea el propio equipo el que traiga el instrumental de trabajo, puede ser necesario facilitar llaves, claves de acceso o cualquier otro elemento logístico. Evidentemente, este aspecto está íntimamente ligado con la necesidad de mantener un feedback productivo con los directores del equipo y saber qué necesitan en cada momento para cumplir mejor su función.

 

Por lo tanto, para evitar una bajada del rendimiento de los trabajadores derivada de una situación que se puede evitar, convendrá tener en cuenta este aspecto. El equipo tiene que disponer de todas las facilidades para cumplir con la función encomendada.

 

  1. Realizar un seguimiento temporal

Este aspecto puede tratarse de forma individualizada o a través de equipos pero, en cualquier caso, es importante comprobar cuál es el grado de cumplimiento y si hay diferencias temporales. De esta forma, se pueden reelaborar los objetivos de productividad y el nivel de exigencia a cada colectivo, así como corregir las disfunciones que se generen.

 

Lo ideal es marcar una metodología previa para que los datos que se tomen sean válidos y comparables en un determinado periodo. De esta manera, conseguiremos saber exactamente cómo funciona un equipo o trabajador en la empresa.

 

Conclusión

El outsourcing es un modelo que está llamado a tener más protagonismo en la actividad económica en todos los sectores. La exigencia de reducir costes y flexibilizar las formas de contratación lleva a ello. En consecuencia, si necesitas asesoramiento en la formación de trabajadores puedes contactar con nosotros para mejorar la productividad del personal.

 

 

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