En la economía global, los costes de las materias primas están más o menos estabilizados y el principal elemento que marca la diferencia, mucho más que el capital financiero, es el capital humano. Las compañías buscan trabajadores que aporten un valor añadido para mantener la competitividad en el mercado. En este artículo explicamos por qué es importante captar talento para las empresas y las condiciones que tiene que reunir este perfil concreto de trabajador.

 

¿Por qué contar con talento en la empresa?

La principal idea que subyace en las empresas es que, si se compite en un uso intensivo de los recursos en lo que a capital se refiere, lo más probable es que, a medio plazo, haya dificultades para mantener la competitividad. Dicho de otra forma, una política de contención de costes inteligente es importante, pero ese factor hay que entenderlo más como una condición sine qua non que como un valor añadido.

 

Lo que sucede, en definitiva, es que la evolución de la economía nos ha llevado a que volvamos a dar importancia al factor humano para determinar el valor diferencial. No ha de extrañar, porque hoy el consumidor de un bien o servicio se informa, tiene claro qué es lo que está buscando y, a partir de ahí, toma sus decisiones para adquirir. Por este motivo, la individualización y el hecho de diferenciarse con respecto a lo que existe se han convertido en elementos fundamentales. Es en ese momento cuando, en las empresas, ser talentoso se convierte en algo importante.

 

Otro elemento igualmente clave es cómo se capta a las personas talentosas. Lo habitual es que la empresa tenga un departamento de personal o que se recurra a una consultoría de recursos humanos para seleccionar los perfiles adecuados. Es indicativo que, cuando se trata de este tipo de puestos, lo fundamental es convencer al aspirante de que se una a nuestro proyecto porque, la mayoría de las veces, ya cuenta con un puesto de trabajo bien retribuido.

 

Este problema aún es mayor si la compañía es de alcance global, puesto que la introducción y asentamiento en determinados mercados va a depender, sobre todo, de ese factor. En consecuencia, hay varios motivos por los que aplicar una política de captación de talento servirá para marcar las diferencias. Muchas veces hay una interrelación pero, en cualquier caso, se pueden analizar por separado:

 

  1. Creatividad

Si estamos de acuerdo en que Lionel Messi es un jugador que marca la diferencia en la empresa en la que trabaja, también lo estaremos en que hay trabajadores que son capaces en poco tiempo de crear y buscar soluciones. El empleado talentoso es aquel que, ante una dificultad, busca alternativas en las que nadie había pensado y es capaz de llevarlas a cabo. Lo último que necesitan hoy las compañías son empleados gregarios, porque el mercado penaliza la falta de reacción ante los problemas.

 

  1. Auto organización

Más allá de las cualidades innatas que posea, no será suficiente si el trabajador no sabe organizarse y afrontar los retos que se le presentan sin necesidad de consultar continuamente a sus superiores. La historia empresarial está llena de personas con un gran potencial malogrado o que echaron a perder de forma prematura por falta de disciplina. Por esta razón, hablar de una persona talentosa también implica una cierta autoorganización a la hora de realizar las tareas encomendadas.

 

  1. Compromiso

Sin un nivel de compromiso alto con la empresa, un empleado talentoso tendrá un recorrido muy limitado, porque no dará ese plus que se espera de él. Como hemos indicado antes, no se trata solo de trabajar para una empresa, sino de creer en la misión que transmite y sentirla como propia. La persona ha de ser consciente de los objetivos globales y tener intención de alcanzarlos porque se considera parte del proyecto. En última instancia, esta actitud permitirá responder mejor ante los contratiempos que se puedan generar y contribuirá a que los objetivos se cumplan.

 

  1. Inteligencia

La inteligencia es una palanca que favorece la capacidad de tomar decisiones. Una persona creativa suele ser inteligente y esta cualidad es fundamental, porque permitirá estudiar el campo de decisiones y minimizar el margen de error humano, que también existe. Así, será mucho más fácil ampliar las posibilidades en el trabajo cotidiano, porque una persona con una inteligencia limitada siempre irá un paso por detrás.

 

Conclusión

Hoy en día, el talento es un elemento indispensable para mantener la productividad e incluso para poder aumentarla, de manera que es lógico que se lleven a cabo políticas de captación para mantener el diferencial. Por lo tanto, el futuro de las empresas, tanto nacionales como globales, está en buscar (y encontrar) aquellos empleados que marquen la diferencia para que no haya problemas. Por eso animamos a cualquier compañía a ponerse en contacto con nosotros.

 

 

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