Cada vez las empresas somos más conscientes de la importancia del departamento de recursos humanos. La atracción y retención del talento se ha convertido en una necesidad para resultar competitivo en el mercado.

 

Esto ha generado dos vías principales de respuesta a las nuevas necesidades. En primer lugar están las empresas que se han decidido a externalizar sus funciones de RR. HH. y en segundo lugar están aquellas que han preferido robustecer su departamento de gestión de personal. ¿Cuál es la mejor de las opciones?

 

Modelos de gestión de recursos humanos

Cada una de estas opciones presenta sus propias ventajas e inconvenientes. Por eso la decisión de externalizar las funciones de RR. HH. o mantenerlas dentro de la empresa debería tomarse en consonancia con nuestra estrategia general.

 

Externalizar los RR. HH.

Externalizar el departamento de personal tiene un gran número de ventajas. Por eso proliferan las empresas de outsourcing y las compañías se inclinan a delegar sus funciones de RRHH.

 

En primer lugar esta opción nos permite reducir la plantilla, con el consiguiente ahorro salarial y administrativo. Sin embargo, el ahorro más importante proviene de los gastos indirectamente desplazados. Y es que cuando externalizamos una función, la empresa de outsourcing asume los gastos de contratación, formación, perfeccionamiento, equipos, licencias y todo tipo de costes asociados al mantenimiento de una plantilla especializada. Estrictamente, la externalizacion del departamento llega incluso a reducir nuestros costes de alquiler, al liberarnos de la necesidad de contar con un espacio donde establecer el departamento.

 

En segundo lugar la externalización nos permite mejorar la calidad de los servicios, ya que las empresas especializadas en consultoría de recursos humanos están perfectamente optimizadas para la gestión del personal.

 

También cabe destacar la ventaja de obtener el asesoramiento externo a la compañía. Esto nos facilita un análisis realista de nuestros problemas internos.

 

Mantener el departamento de RR. HH.

Mantener el departamento de gestión de personal dentro de la empresa suele permitir una mayor consonancia entre nuestra estrategia general y nuestra política de personal. Así, la cultura empresarial y los valores corporativos tienden a respetarse más cuando el núcleo de trabajo está cohesionado.

 

Por otro lado, existen determinadas situaciones en las que puede valer la pena que mantengamos el control del área de personal. Por ejemplo, cuando dirigimos pequeñas empresas en expansión o compañías en un momento crítico, momentos en los que nuestra plantilla debe entender perfectamente la estrategia empresarial. De modo que al mantener el control sobre nuestros RR.HH. se dificultan los errores de comunicación.

 

La internalización de los RR. HH. también puede resultar más ventajosa que la externalización en los casos en los que tenemos unas necesidades muy específicas. Si, por ejemplo, vamos a iniciar una transformación importante o una operación fuera de lo normal, lo más probable es que queramos retener el control sobre el personal.

 

Soluciones mixtas: departamento propio + consultoría de recursos humanos

Otra opción por la que se están decantando cada vez más empresas es el mantenimiento de una estructura básica de RR. HH. combinada con la contratación de una consultoría en recursos humanos o de empresas de outsourcing que complementen sus funciones. Esta opción nos permite externalizar tan solo las funciones más costosas o especializadas, perfilándose como una solución ideal cuando nos debatimos entre las soluciones anteriores.

 

Al reducir a la mínima expresión nuestro equipo de RR. HH., conseguimos gozar de prácticamente todas las ventajas de haber externalizado el departamento. Sin embargo, en la medida en la que los responsables del mismo siguen dentro de la empresa, también podemos mantener la mayoría de las ventajas de la internalización del servicio.

 

Conclusión: cuestión de estrategia

Mantener el departamento de RRHH dentro o fuera de la compañía es una decisión que forma parte de nuestra estrategia empresarial. Por tanto la opción debe depender de los objetivos que tengamos en cada momento. Sin embargo, una buena práctica a la hora de enfrentarnos a este dilema pasa por librarnos de prejuicios y aceptar perspectivas moderadas.

 

En primer lugar, la externalización de un proceso dentro de la empresa no tiene connotaciones negativas. Delegar procesos no tiene por qué conllevar una pérdida de control ni representar una subcontratación por falta de recursos. La externalización es una herramienta como cualquier otra y debemos utilizarla siempre que nos resulte rentable.

 

En segundo lugar, la internalización de un proceso no tiene por qué representar un sobrecoste. Aunque por lo general cuesta más dinero mantener un departamento que externalizarlo, la operación debe considerarse como un todo. Es decir, debemos valorar si el precio extra compensa el valor añadido.

 

Por último, debemos considerar la posibilidad de utilizar fórmulas mixtas. Contar con una consultoría de recursos humanos que actúe bajo la dirección de nuestro departamento de personal puede ser una solución flexible y asequible.

 

En Freshco tenemos una amplia experiencia gestionando recursos humanos y podemos ayudarte a tomar esta decisión si contactas con nosotros.

 

 

Otros artículos de interés
Menú