El liderazgo en épocas de crisis es complicado, pero hay algunas claves para reforzarlo.

¿Qué pueden hacer los líderes para solventar las épocas de crisis en la población?

El liderazgo es una tarea que no consiste solo en mandar, sino en motivar a los empleados para conseguir los mejores resultados posibles dentro de una empresa. Eso sí, en época de crisis, esta tarea no es igual que en periodos estándar. Por eso, la dirección de personas es un área que requiere tener en cuenta múltiples factores para lograr los objetivos deseados.

Acciones para un liderazgo efectivo en tiempos de crisis

Seguidamente, se comentan algunas de las acciones más importantes en relación a la dirección de personas en las empresas en momentos difíciles.

La comunicación con los empleados ha de ser transparente

Es mejor ser claro y honesto, a pesar de que no resulta una tarea fácil cuando las cosas no van especialmente bien. Por eso, una buena idea es llevar a cabo presentaciones con regularidad (cada 15 días o cada mes) comentando todas las situaciones por las que está pasando la empresa.

Por tanto, es importante explicar a los empleados y a la junta directiva todos los aspectos relacionados con encargos, economía, contrataciones, movilidad, planes de acción… Ahora bien, a pesar de dar un mensaje veraz y transparente durante las épocas más difíciles, no hay que dejar de lado la positividad.

Por eso, es fundamental aprovechar también para ensalzar todos los aspectos positivos por los que esté pasando la empresa. Así, aunque usualmente no se haga referencia a los pequeños avances, estos momentos sí serán buenos para anunciarlos.

Confianza, positividad y tranquilidad

Durante estas reuniones, es fundamental transmitir a los empleados que, con esfuerzo, todo saldrá bien. Hay que mostrar confianza, explicando qué medidas está tomando la dirección y qué tareas se están llevando a cabo para superar estos difíciles momentos.

Además, hay que manifestar empatía con la situación de los trabajadores, pero siempre teniendo en cuenta que eso no puede afectar a nivel personal. Por ejemplo, escuchar los problemas utilizando un buzón de sugerencias por parte de los empleados sería una buena idea.

En ocasiones, conocer la opinión de los empleados acerca de sus tareas diarias puede resultar de gran ayuda para mejorar aspectos y optimizar algunas cuestiones.

Fomentar la calma dentro de la empresa

Esta es otra de las claves más importantes. A pesar de que la situación sea complicada, transmitir calma a los empleados en todo momento, ayudará a mejorar el ambiente de trabajo. Es de sobra conocido que el estrés afecta a los resultados. Por tanto, las entidades que consigan este objetivo, aumentarán sus resultados de forma considerable.

He ahí la importancia de mostrar serenidad y en ningún caso presionar a los trabajadores. Sumando la positividad y la motivación a estos aspectos, estarán más contentos y comprometidos con la empresa tanto antes como después de esa situación poco favorable.

Reconocimiento de los problemas de forma pública

Relacionado con el hecho de mostrar transparencia, también es esencial reconocer las dificultades de forma pública. Además de utilizar las charlas, las ruedas de prensa o los comunicados oficiales cada cierto tiempo, también hay otras vías de comunicación que han de valorarse. Por ejemplo, los teléfonos, el correo electrónico o los comunicados en papel. En cualquier caso, lo más recomendable es optar por el trato personal a los trabajadores.

Es decir, si se puede explicar la situación cara a cara de forma directa, siempre será mejor que una llamada. Si esto no es posible, una llamada resultará más adecuada que un simple mensaje de texto. En épocas difíciles, un buen líder no debe esconderse. Siempre ha de ser sincero e informar del esfuerzo que está realizando.

No dejarse vencer por el miedo y la incertidumbre

Por último, está el papel del propio líder a nivel personal. Aunque deba mostrarse fuerte y calmado ante toda la situación, es muy probable que entre en momentos de crisis en los que no pueda acudir a nadie de la empresa para desahogarse.

Por eso, es esencial que en ningún momento el miedo o la incertidumbre le ataquen de forma directa. Para ello, los consejos que ha de poner en práctica se resumen en analizar bien la situación, tomar las decisiones adecuadas y confiar siempre en sus empleados.

Y, especialmente, pensar también a medio y largo plazo; qué vendrá después de la crisis. Si ésta se ha gestionado bien, lo más seguro es que el trabajo y los ingresos repunten, lo que proporcionará una mayor flexibilidad. Pensar en el futuro supone no ahogarse en el presente.

En definitiva, el liderazgo en época de crisis implica un esfuerzo adicional por parte del líder, el cual ha de actuar como tranquilizador, conciliador y motivador. En este sentido, la serenidad, la honestidad y el trabajo eficiente de los dirigentes son esenciales.

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