Cultura empresarial y marketing: por qué y cómo fidelizar clientes

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Tener un fuerte sentido de la cultura empresarial en la oficina es más importante que nunca, especialmente si la organización está intentando llamar la atención en un mercado tan competitivo como el de hoy en día. Casi todo lo que un consumidor puede desear o necesitar está en Amazon. ¿Cómo puede demostrar alguien que es diferente y que vale la pena, por encima de la competencia?

¿Por qué contribuye una cultura empresarial al marketing digital?

Uno de los primeros pasos para conseguirlo es dejar de pensar que el marketing digital es un simple medio de encontrar clientes que pagan, y entenderlo como una forma de participación en la gestión de los clientes. El contenido del marketing , muestra al mundo cómo y por qué una empresa hace lo que hace; transmitir las cualidades de una marca.

La mala sintonía entre la cultura de la empresa y los trabajadores se suele traducir en una gran rotación laboral y ésto también influye negativamente a la hora de fidelizar clientes. Es tarea del empresario y el empleado utilizar el marketing digital para resaltar la humanidad de una organización, abriendo al mundo cómo es la vida bajo el techo de su oficina.

Cómo humanizar una marca a través del marketing

Humanizar una marca es una buena manera de llegar al cliente, pero ¿cómo poner una cara humana a un producto sin rostro? La historia de grandes marcas, como Apple o Microsoft, se ha llevado al cine, pero nada sabemos de millones de pequeñas empresas que también tienen mucho que contar. Cuando el marketing se centra en la cultura empresarial, estas historias comienzan a aflorar. Y es que el consumidor cada vez demanda cosas más genuinas y convincentes para ser seducido por un producto o servicio.

Un ejemplo de esto son las plataformas de crowdfunding, como GoFundMe o Kickstarter. Sus promotores intentan atraer al usuario utilizando la comunicación directa y los vídeos emotivos y personales. Se puede ver y escuchar a las personas que trabajan allí, seguirlas hasta sus casas, etc. Se trata de una forma de hacer marketing más humana y con menos intermediarios.

El usuario puede seguir a las personas que diseñan y construyen estas plataformas, introducirse en sus garajes y en sus casas, ver cómo viven, porqué hacen lo que hacen… Y esa curiosidad también se traslada al producto que venden.

No todas las empresas están dispuestas a tal intromisión en la intimidad, pero existen herramientas para que cualquier sector se pueda acercar más a su audiencia, por ejemplo, utilizando redes sociales o vídeos, canales muy directos para hacer una labor de comunicación más íntima.

El papel de los empleados

Una consultoría de retail dirá que una de las mejores maneras de mostrar la cultura de una empresa es, involucrando a sus empleados en los mensajes. Pero ¿cómo? Pues acercando su vida personal a los consumidores, vincularlos con la marca a través de fotografías, blogs corporativos, pero que no hablen del producto… En fin, maneras de demostrar la personalidad, diversidad y la cultura de la empresa “usando” a los propios empleados y los canales digitales.

Y esta labor de “evangelización” también se construye facilitando la comunicación entre todos los empleados de la empresa, sin excepción, donde los directivos tendrán que hacer un verdadero ejercicio de diligencia y actuar con transparencia. Porque incorporar una cultura digital significa que todo el mundo ha de ser consciente del impacto que puede tener en los ingresos, las ventas y la productividad.

El punto de partida para ello es utilizar la transparencia que, simplemente, se puede lograr a través de comunicados internos, grupos de redes sociales, microsites, aplicaciones colaborativas, etc. Al fin y al cabo, son formas para que todos los empleados se comuniquen entre sí y aporten ideas.

Una mentalidad abierta y honesta y una línea clara de comunicación no solo ayudará a empoderar a los empleados, sino que también llegará a clientes y partners que ayudarán a transmitir esa autenticidad para construir una buena relación con la marca. Cuando los empleados disfrutan pasando tiempo juntos, el flujo de trabajo mejora considerablemente, las ideas vuelan y el progreso puede medirse en tiempo real. Por otro lado, cuando hay mal clima en la oficina los compañeros evitan interactuar, lo que significa una baja productividad.

En conclusión, la cultura empresarial define a una marca, pero esta no se podrá crear sin la colaboración de todos los empleados. Para hacer llegar esos valores al cliente, basta utilizar campañas de marketing cercanas, donde se refleje la personalidad del negocio y que sea genuina para sobresalir frente a la competencia.

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